martes, 25 de noviembre de 2008

EXPEDICION AL GRAN CAÑON DEL COLORADO

Para este otoño habíamos programado una expedición a Nepal, concretamente al río Tamur, que desciende del Kachenjunga, y en el mes de septiembre me dice David Alemanni, nuestro colaborador para los cursos de Rescue 3 Internacional, que entraban en el sorteo para el descenso del Gran Cañón, que es muy difícil que les toque pero... Al acabar los cursos del Rescue 3 en Murillo de Gállego, él se marcha a Italia, y a continuación me llama… ¡¡¡que nos vamos al gran Cañón!!!

Y al de un mes estamos todos en Flagstag, donde nos reunimos los 16 componentes, por no decir especimenes, que íbamos a participar en el descenso: 17 días de expedición que David y Eve habían organizado perfectamente para que todo estuviera preparado a la llegada del resto del equipo, con la intención de salir al día siguiente; un buen curro, con una logística complicada…

4 guías para los rafts de 5 metros con cuadro central y 7 más remando, mientras el resto del grupo realiza el descenso en kayak, guiados por Eve y David. Se trata de una expedición muy especial: Italianos, vascos, españoles, suizos, australianos, alemanes, albaneses y un navarro.

El día 26 de octubre comenzamos y ya... de la ostia, espectacular. Y por supuesto, nos vamos conociendo: El Ranger, alias el pelucas, nos da las instrucciones, y John Belusi, nuestro cámara y fotógrafo, comienza el reportaje, que después montaremos y difundiremos. Comida yanqui, peanut butter, y el equipo de jabalíes que no deja ni rastro. Pero que país tienen. Impresionante el Cañón.

Os avanzo una primera sensación:

UN DIA EN EL RIO
Las noches son guapas, son el final de la jornada, sentados frente al fuego y comentando el día. Anécdotas y risas en general. Sentados frente al fuego, con la tripa llena, y porqué no una cerveza o más. La luna y las estrellas nos acompañan casi todas las noches, y también algún coyote buscando a Correcaminos. El olor a humo se nos quedara para todo el viaje y la buena compañía. Es hora de bromas, juegos y leyendas de diferentes lugares y en diferentes idiomas. Ya de paso, aprovechamos para contar como tenemos previsto el próximo día y ya... como dice il Capo (David).

El día del famoso paso, el Lava, acampamos justo arriba. Pudimos observarlo y analizarlo la tarde anterior, así que el día siguiente será para el desayuno, que bueno… Varios comentarios y la gente se pone, como decir, nerviosa. Que bueno. Las dudas, algunos el insomnio, pero es un lujo. Se llama Lava por el volcán que en su día soltó lava y dejo su rastro por toda esa zona. Gran agua y gran desnivel, que se estrecha y brota como si estrujase una manguera. Piedras enormes que producen grandes lavadoras de agua, pero esto nos pone. La línea es fácil técnicamente pero algo comprometida. Allá va. Comienza el rápido, primero los kayaks y después las balsas. La última es la nuestra, ya que grabamos todo (ya lo veréis en video). Se nota esa tensión y calor a la vez, y eso que esta fría el agua. Una vez dentro nos sale la ruta bien y qué bueno, a disfrutar de las grandes olas. Después del rápido risas, a descargar tensiones acumuladas.

Pero el Cañón es algo más que no se puede describir. Lo que registra la retina del ojo y las sensaciones que se tienen son para uno mismo.

Muy guapo.